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	<title>LA ZONA FÓTICA</title>
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	<description>Las esquizofitas (algas esquizoides) existen. Créanme.</description>
	<dc:language>es</dc:language>	<dc:date>2007-08-11T17:57:46Z</dc:date>
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	<title>Aviso a navegantes.</title>
	<link>http://lazonafotica.bitacoras.com/archivos/2007/08/11/aviso-a-navegantes</link>
	<dc:date>2007-08-11T17:57:37Z</dc:date>
	<dc:creator>Microalgo</dc:creator>
	<dc:subject>Esquizoparanoias</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[<i>La memoria lo es todo para mí. <b>Tanto recuerdas, tanto vales</b>. Memoria y fuego renovados... (Juan Marsé: La oscura historia de la prima Montse).</i><br /><br /><img src="http://lazonafotica.bitacoras.com/saturn.jpg" title="Aviso a navegantes de todo espacio y tiempo."/><br />
<br />
La Zona Fótica se muda, desesperada del comportamiento errático de Bitácoras.<br />
<br />
Si siguen interesados en honrarme con sus visitas, háganlo si les place en <br />
<br />
http://lazonafotica.wordpress.com/<br />
<br />
He subido todos los comentarios antiguos ya a Wordpress (ahora subo éste mismo) y poco a poco iré subiendo los comentarios antiguos fusionados en uno solo, para no volverme majara. Pero no quiero que se pierdan. Tanto recuerdas...<br />
<br />
Hasta ya.<br />
<br />
<br />
<br />
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://lazonafotica.bitacoras.com/archivos/2007/08/07/you-d-better-stop-before-you-go-and-break-my-heart">
	<title>You’d better stop before you go and break my heart</title>
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	<dc:date>2007-08-07T10:32:14Z</dc:date>
	<dc:creator>Microalgo</dc:creator>
	<dc:subject>Esquizoparanoias</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[<i>- Las elegiré como si fuesen para mí - dijo Cruc -.<br />
- ¡No! Prefiero que las elija <b>como si fuesen para mí</b>. Usted tiene muy mal gusto.<br />
(Boris Vian: Otoño en Pekín).</i><br />
<br /><br /><img src="http://lazonafotica.bitacoras.com/stop.png" title="Ya está bueno lo bueno"/><br />
<br />
<i>Se acabó. Hasta aquí hemos llegado.</i><br />
<br />
Bitácoras se ha pegado toda la vida torturándonos. A mí me compensaba porque manejaba bien el sistema y porque le debía a Adusto el mantenimiento de la página diseñada por él, para que luciera su publicidad y su buen hacer como diseñador gráfico.<br />
<br />
Hasta tragué con el coñazo del reciente filtro anti-spam, que funcionaría igual si fuera una sola letra y no un chorro de letras y números que además distingue entre mayúsculas y minúsculas.<br />
<br />
La última moda de comerse los comentarios la supuse pasajera, a pesar de que algunos de los comentarios de mis buenos amigos se perdieron irremisiblemente... también me armé de paciencia con ello.<br />
<br />
Pero ayer me dieron la puntilla. <i><b>Han borrado las anotaciones anteriores a Agosto.</b></i> Todas.<br />
<br />
Las mías, no me importa tanto. Las tengo guardadas. Pero las de Monsieur Jacobine, las de Lenisio Dimas o las del Rincón de las Arpías formaban parte de mi pasado. Podían ser más o menos alegres, traerme recuerdos hermosos o no, ensanchar mi visión de las cosas, darme una lección de historia, hacer que se me encogiera el corazón hasta el tamaño de una ciruela pasa o hacer que soltara una carcajada en medio del trabajo al leer que el insecto gominola (o el sinecto monigola) se esconde regular, el pobre.<br />
<br />
Y todo eso se perderá como lágrimas en la lluvia, que diría Nexus 6.<br />
<br />
Pues hasta aquí hemos llegado. Denme Ustedes unos días y colgaré, entonces sí, mi último post en Bitácoras, donde se pueda leer la dirección del nuevo emplazamiento de La Zona Fótica.<br />
<br />
Y los que me conocen saben que cuando digo que me voy, me voy.<br />
<br />
Así que ya me he ido. A vuestra salud.<br />
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://lazonafotica.bitacoras.com/archivos/2007/07/27/pequena-resena-risuena">
	<title>Pequeña reseña risueña</title>
	<link>http://lazonafotica.bitacoras.com/archivos/2007/07/27/pequena-resena-risuena</link>
	<dc:date>2007-07-27T15:43:10Z</dc:date>
	<dc:creator>Microalgo</dc:creator>
	<dc:subject>Esquizoparanoias</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[<i>Pero la curiosidad siempre es más fuerte que la voluntad, aunque sepamos que la satisfacción de ciertas curiosidades <b>va a fastidiarnos el día</b>, o la vida (Felipe Benítez Reyes: El novio del mundo).</i><br /><br /><img src="http://lazonafotica.bitacoras.com/benitezreyes.jpg" title="Felipe Benítez Reyes, esse peazo de crack."/><br />
<br />
<br />
<i>No, no me paga comisión.</i><br />
<br />
<br />
He terminado el libro de Benítez Reyes que él mismo, de pasada, me recomendó: “El novio del mundo” (Tusquets). Ya hablé de este autor una vez <a href="http://lazonafotica.bitacoras.com/archivos/2007/01/08/uno-de-esos-galardonados ">aquí</a>.<br />
<br />
Es ésta una novela alocada con un protagonista al que uno no sabe si querer u odiar (puede comportarse desde casi homéricamente heroico hasta casi - y sin casi – buckowskianamente villano y rastrero). Una especie de genio con ramalazos de descerebrado, filósofo y calentón, nihilista y buscavidas... Walter Arias (que así se llama el protagonista de este texto delirante) salta de país en país buscando su propio destino, sin saber que es el destino el que le va pisando los talones a él. Pero a Walter no le pasa lo mismo que a la tortuga de Zenón de Elea, así que...<br />
<br />
No se puede decir que sea humor, aunque uno se ríe mucho leyendo este libro. Hay un par de momentos francamente horribles y ultraviolentos en los que todo humor queda descartado pero, en general, el tono del libro invita mucho más a la sonrisa que al espanto (aunque supongo que eso depende del lector). A veces incluso invita a la carcajada.<br />
<br />
Una última acotación antes de plantarles unas cuantas citas del libro y dejarles con las ganas de leerlo: Como muchos de Ustedes saben, yo tomo notas de los libros que leo. El récord lo tenía uno de Millás (“Articuentos”) del que extraje cincuenta notas. Tal récord ha sido batido por éste otro libro, del que he tomado nada menos que noventa y dos notas, una de las cuales ostenta, además, el récord de longitud, con más de mil palabras (es una especie de monólogo en forma de homilía que el protagonista del libro lanza a las mujeres del mundo, exhortándolas a castrar a sus maridos si quieren que les sean fieles, aunque como alternativa ofrece la posibilidad de matarlos a polvos: ¡Aleluya!).<br />
<br />
<br />
Pues eso. Cómprenlo, léanlo, pídanlo prestado (y si es a mí, devuélvanmelo, coño).<br />
<br />
<br />
“¿La vida? Bien, hablando en términos generales, algo así como el Yin corriendo tras el Yang y el Yang corriendo tras otro Yin como una perra en celo. O viceversa”. <br />
<br />
“La sexualidad humana consiste en una acalorada negociación política entre seres de distinto planeta”.<br />
<br />
“A mí mismo, cuando estoy aburrido, se me ocurren muchos títulos de películas. Títulos con gancho, inolvidables, de esos que se clavan como flechas en las células fanáticas de la memoria. No sé, por ejemplo: <i>El ladrón homosexual que vino a cenar y acabó cepillándose al caniche</i> (un título que sugiere intriga, determinaciones misteriosas del azar, sexo vibrante) o <i>Mata al gorila loco antes de que deje embarazadas a todas las viudas del condado de Michigan</i>”.<br />
<br />
“La adolescencia es un grano que te sale en el alma y ni sabes si ese grano te ha salido a causa de las pajas o por no haberte hecho las pajas suficientes”.<br />
<br />
“Porque en la vida todo depende del gorro que te toque. Te toca una corona y te puedes dedicar a vivir del sentimiento monárquico del pueblo, ese ente antropológicamente chiflado y emocionalmente reblandecido que se conmueve con las bodas reales y con los discursos navideños. Te toca en cambio un casco de minero y más te valdría morirte”.<br />
<br />
“Al infierno se baja en cuestión de minutos. Y ni siquiera tienes que preocuparte por buscar el camino: todos los caminos llevan a él. - No tiene pérdida”.<br />
<br />
“Pero el siglo XX es un siglo idóneo para cometer genocidios y un siglo bastante complicado para llevar a cabo un pequeño asesinato”.<br />
<br />
“Siempre tendrás mi corazón, me decía.- Otros iban a tener sus tetas, pero yo iba a tener siempre su corazón: hay tipos que nacemos con suerte”.<br />
<br />
“El mundo - como más adelante se verá - es sin duda un laberinto, pero un laberinto muy pequeño”.<br />
<br />
“Porque no hay mujer más inasequible, sexualmente hablando, que una elegante puta retirada. - Misterioso que es el mundo”.<br />
<br />
<br />
<br />
Me corto, que ya digo que tengo noventa y dos.<br />
<br />
Besos y abrazos repartidos sexistamente.<br />
<br />
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://lazonafotica.bitacoras.com/archivos/2007/07/20/torbellino-de-amor">
	<title>Torbellino de amor</title>
	<link>http://lazonafotica.bitacoras.com/archivos/2007/07/20/torbellino-de-amor</link>
	<dc:date>2007-07-20T12:49:54Z</dc:date>
	<dc:creator>Microalgo</dc:creator>
	<dc:subject>Esquizoparanoias</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[<i>Un cuadro en un museo probablemente oye <b>más comentarios necios</b> que ninguna otra cosa en el mundo (Edmond y Jules de Goncourt, escritores franceses, 1822-1896 y 1830-1870 respectivamente).</i><br /><br /><img src="http://lazonafotica.bitacoras.com/trobellino.jpg" title="El grupo Mike Nedo en pleno proceso de creación artística guasona"/><br />
<br />
<i>Gente con criterio pasándoselo bomba.</i><br />
<br />
Se partían de risa un par de amigos míos al recordar a un conocido que, al ser interpelado con un “la gente lo que quiere es...” cortó la conversación con un rotundo “¡¡la gente no tiene criterio!!”<br />
<br />
La frase les hizo tanta gracia que les estampé unas camisetas con dicha leyenda en la espalda.<br />
<br />
Hay una noticia en <a href=" http://www.elpais.com/articulo/cultura/Jane/Austen/Jane/Austen/elpepucul/20070719elpepucul_2/Tes" target="_blank">El País de hoy</a> en la que se informa de que un inglés que no logra que le editen sus novelas se empeñó en demostrar que los editores tienen menos criterio que una lata de alcachofas. Transcribió “Orgullo y Prejuicio” de Jane Austen, le cambió el nombre por “Primeras Impresiones”, usó el pseudónimo de Alison Laidee para la supuesta autora y lo envió a dieciocho editoriales. Diecisiete lo rechazaron por poco interesante, y sólo una le recomendaba que comparara el libro con el de Austen, porque encontraba algunos parecidos.<br />
<br />
Si los editores son gente, habrá que revisar la carcajada de mis amigos.<br />
<br />
El hecho me recuerda a ese grupo de gamberros que colaron un cuadro pintado por ellos mismos (un trazo espiral con una escotadura en la parte superior, semejando un corazón), con una brocha gorda y pintura acrílica, en el Guggenheim de Bilbao. Lo llamaron <a href="http://www.absurddiari.com/s/llegir.php?llegir=llegir&ref=2447" target="_blank">“torbellino de amor”</a> <br />
<br />
Se sentaron en un banco frente al cuadro, y con una pequeña videocámara se dedicaron a grabar los comentarios de la gente que se paraba a mirar el cuadro. Creo que estuvieron unas cuatro horas hasta que un guardia de seguridad se mosqueó y los descubrió.<br />
<br />
Para echarse a temblar. ¿Será, pues, cierto que <i>la gente</i> no tiene criterio?<br />
<br />
En todo caso, a aquél que escriba y se vea rechazado en las editoriales, valga este comentario para infundirles ánimo. Jane Austen no se habría comido un colín hoy día. No están mal acompañados.<br />
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://lazonafotica.bitacoras.com/archivos/2007/07/19/1811">
	<title>1811</title>
	<link>http://lazonafotica.bitacoras.com/archivos/2007/07/19/1811</link>
	<dc:date>2007-07-19T10:12:17Z</dc:date>
	<dc:creator>Microalgo</dc:creator>
	<dc:subject>Esquizoparanoias</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[<i>... Y en el amor <b>basta con que uno de los dos esté enamorado como un majara</b>. Con eso sobra. Sería mucha casualidad que dos personas estuviesen enamoradas la una de la otra con el mismo grado de majaronería, ¿lo entiendes? Eso no ocurre casi nunca (Felipe Benítez Reyes: El Pensamiento de los Monstruos).</i><br /><br /><img src="http://lazonafotica.bitacoras.com/franceses1810.jpg" title="¡Si, mi teniente! ¡Ahora mismo vuelvo!"/><br />
<br />
<i>¡Sargento Lafayette! ¡Vaya hasta las líneas enemigas y dígale a esa chica del traje rojo que se rinda!</i><br />
<br />
Supongamos Cádiz, 1811. Supongamos que las fuerzas napoleónicas se han pegado una buena temporadita repartiendo granadas sobre la ciudad y estrenando, como innovación bélica, el tiro parabólico (algunas fuentes dicen que fueron dieciséis mil bombas... a mí me parecen muchas).<br />
<br />
Supongamos que el sargento <i>Lafayette</i> (no se llamaba así, pero casi), gabacho, guaperas y fanfarrón, acaba de enterarse de que van a levantar el sitio, y con bastante prisa (se dejan casi toda la artillería en Puerto Real, piezas que luego pasarán a cantear las esquinas de Cádiz), porque el frente ruso está flojito, y hay que ir para allá pitando. Así que se van a despedir <i>a la francesa</i> (según Payán Sotomayor, la expresión se creó, precisamente, ahí: los gaditanos se levantaron y vieron que no había sitiadores, cabreándose bastante por la indelicadeza de no haber, siquiera, avisado con un simple “oye, que nos vamos”).<br />
<br />
Parecen fiables las crónicas que afirman que los sitiados, durante el asedio, se escapaban a las poblaciones circundantes cuando éstas estaban de feria. Supongamos que nuestro querido Lafayette conoció en el Puerto de Santa María a una moza guapísima, vivaracha y descarada, que se ponía la trenza negra sobre el labio superior para guasearse del mostacho del sargento, y que cuando bailaba sus brazos parecían serpientes (hay una nota sobre los tartésicos que describe así a sus bailarinas, no recuerdo de qué historiador de la antigüedad).<br />
<br />
Y ahora se van a Rusia. Claro. Supongamos que Lafayette se lo piensa durante un tiempo prudencial. Digamos ocho segundos. Se quita el morrión (da un poco de calor ese ornamento: le da una patada y lo tira al Río San Pedro), se quita la chaqueta azul con el peto blanco, se quita las botas medio destrozadas y se quita... de en medio.<br />
<br />
Va a ver a la chica del traje rojo y le dice que la ama, y que si ella lo quiere a él, que deserta y manda la guerra a tomar por saco.<br />
<br />
Y supongamos que va ella y le dice que bueno. Y la gente de por aquí, además, le dice “aro, pisha, quéate, ónde va tú con la que ehtá cayendo en Ekaterimburgo... ¿en fin: te hace un finito?”<br />
<br />
Y supongamos que Lafayette engrosa las listas de desertores. Y que cambia la última letra de su apellido para iberizarlo, y que se casa con la niña de colorao y que tienen pequeños vástagos caleteros...<br />
<br />
Parece demasiado bonito para ser cierto. Lo es. Bonito. Y cierto. Porque ese simpático desertor francés es el antepasado de ese que firma en los comentarios de este blog como Azagato, y en su propio blog como <a href="http://angelessobreberlin.blogspot.com/" target="_blank">Nán</a>. No he puesto su apellido real por mantener su metacrilato, pero se pueden hacer una idea: es muy parecido al que he escrito aquí.<br />
<br />
Y hablábamos de milagros en el post anterior... ahí llevan uno, de los que te dejan las tripas calentitas para todo el día.<br />
<br />
Salud, Azagato.<br />
<br />
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